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Estimados Padres de Familia y Alumnos:
Las Artes Marciales son mucho más que una actividad física. Son una disciplina que forma cuerpo, mente y carácter.
A través del entrenamiento, nuestros alumnos aprenden respeto, disciplina, responsabilidad, humildad, constancia y confianza en sí mismos. Cada clase representa una oportunidad para superar miedos, vencer límites y aprender que los resultados se construyen con esfuerzo.
El entrenamiento físico, las correcciones y el combate no tienen como finalidad lastimar ni castigar, sino enseñar, fortalecer y preparar al alumno para enfrentar los retos de la vida.
En una época donde la tecnología nos hace cada vez más sedentarios y acostumbrados a obtener todo de inmediato, las Artes Marciales enseñan algo fundamental: nada que realmente valga la pena se consigue sin esfuerzo.
No buscamos solamente buenos practicantes; buscamos mejores personas.
DISCIPLINA • SALUD • FORMACIÓN • EDUCACIÓN • DEFENSA PERSONAL
SBN. Héctor Bedolla B.
Nuestra Misión:
Contribuir al mejoramiento de nuestra sociedad formando niños, jóvenes y adultos física y mentalmente sanos, con prinicpios y valores como el respeto, humildad, honestidad, lealtad y disciplina.
Nuestra Visión:
Mejorar la calidad de vida y fomentar los principios y valores por medio de la práctica del Arte Marcial y que los alumnos lo conciban como un instrumento para desarrollarse integralmente.
En nuestra escuela, las Artes Marciales no se limitan al aprendizaje de técnicas de combate. Formamos personas capaces de enfrentar los retos de la vida con carácter, disciplina y principios.
Nuestros valores son la base de nuestra formación:
Cortesía: tratar a los demás con respeto y educación.
Rectitud: hacer lo correcto, incluso cuando nadie nos observa.
Coraje: enfrentar los desafíos sin permitir que el miedo nos detenga.
Bondad: utilizar nuestra fuerza y conocimientos para ayudar, nunca para dañar.
Sinceridad: hablar y actuar siempre con honestidad.
Honor: defender nuestros principios y mantener nuestra palabra.
Modestia: reconocer nuestros logros sin creernos superiores a los demás.
Lealtad: permanecer firmes con quienes confían en nosotros y con nuestros principios.
Autocontrol: dominar nuestras emociones, impulsos y acciones.
Amistad: construir relaciones basadas en respeto, confianza y compañerismo.
Integridad: actuar de la misma manera en público y en privado.
Generosidad: compartir nuestro tiempo, conocimiento y experiencia con los demás.
Paciencia: comprender que todo aprendizaje requiere tiempo, esfuerzo y constancia.
Serenidad: mantener la calma y pensar con claridad aun en momentos difíciles.
Autoconfianza: creer en nuestras capacidades sin dejar de reconocer aquello que debemos mejorar.
“NUNCA QUEJARSE Y NUNCA RENDIRSE.”
Este lema representa nuestra actitud ante la vida.
No significa que nunca enfrentaremos dificultades, errores, derrotas o momentos de cansancio. Significa que, cuando aparezcan, no buscaremos excusas: buscaremos soluciones.
El verdadero artista marcial no es aquel que nunca cae, sino aquel que aprende a levantarse cada vez que cae.
Entrenamos el cuerpo para hacerlo fuerte, la mente para hacerla disciplinada y el carácter para hacerlo inquebrantable.
Porque el verdadero combate no siempre ocurre en el tatami.
Muchas veces ocurre dentro de nosotros mismos.
Formamos artistas marciales para la vida.